El impacto de las condiciones gástricas y biliares
En muchos casos, la distensión abdominal es consecuencia directa de procesos como la gastritis o la presencia de una úlcera gástrica, donde la digestión lenta genera acumulación de gases. Asimismo, fallas en la síntesis de bilis por cálculos biliares o un cuadro de hígado graso pueden dificultar la absorción de grasas, provocando pesadez extrema. Incluso patologías más severas como la hepatitis o una pancreatitis pueden cursar con inflamación en la zona superior del abdomen, lo que obliga a realizar un diagnóstico diferencial exhaustivo en nuestra clínica de CDMX.